¿Sirve si el local no tiene mesas y todo es para llevar?+
Sí. Una comanda no necesita una mesa detrás: puede ser sencillamente «para llevar», que en una soda es la mayor parte del volumen a mediodía. Sin mesa no hay 10% de servicio que calcular, así que el total es el consumo y nada más. Las mesas se configuran solo si el local las tiene, y no hay que montar un salón que no existe para poder cobrar.
Cómo funciona en una soda →¿Cómo llega el pedido a la cocina?+
El salonero manda la comanda desde el celular o la tablet y la cocina la ve apenas se envía, sin que nadie camine con un papel. Si el local prepara en varias áreas —parrilla, fríos, barra—, cada línea se rutea a la estación que le corresponde en vez de imprimir la orden entera en un solo lugar.
¿Maneja el 10% de servicio si la barra no lo cobra?+
Sí, y lo decide cada espacio, no el local entero. Cada mesa y cada puesto de barra declara si cobra servicio, así que un salón con 10% y una barra sin él conviven en el mismo día sin que nadie tenga que acordarse de apagar una casilla. Si una cuenta se traslada de la barra al salón, el total se recalcula completo y el sistema lo advierte antes de confirmar.
Cómo se calcula el 10% →¿Se puede dividir la cuenta entre varias personas?+
Sí, por partes iguales o por lo que consumió cada quien, y cada parte puede pagarse con un medio distinto. Un comprobante electrónico admite como máximo cuatro medios de pago; los del mismo tipo se consolidan solos para no pasarse de ese tope, que es uno de los motivos de rechazo más comunes de Hacienda.
¿Controla el inventario?+
Sí. Las existencias bajan al ordenar y no al facturar —incluidos los acompañamientos—, así que el faltante aparece cuando se consumió y no al final de la noche. Las compras se registran con proveedor y número de factura, y suben el stock en el mismo movimiento. Todo queda en un historial donde cada asiento apunta al documento que lo originó.
¿Cada empleado trabaja con su propio usuario?+
Sí, y el personal se turna la misma terminal con un código de cuatro dígitos en vez de cerrar sesión y volver a entrar. Eso es lo que hace que cada comanda quede a nombre de quien de verdad la tomó. Las acciones sensibles —anular una cuenta, aplicar un descuento, cerrar la caja— se configuran por rol y pueden exigir el PIN de un supervisor.